Modernidad mediterránea definida por materiales auténticos y el paisaje de Son Gual.
La luz, el terreno, la vegetación y el clima guían la arquitectura. Las viviendas resultan contemporáneas y, al mismo tiempo, profundamente ligadas al lugar.
Marés, travertino, madera y superficies minerales aportan calidez, profundidad y una presencia natural a cada vivienda.
De la piedra y la madera al agua y el cristal, cada elemento sigue una misma idea: espacios que se sienten bien y envejecen con belleza.
Las superficies de textura fina responden a la luz cambiante y aportan calidez y profundidad.
Muros, terrazas y caminos llevan el lenguaje material de la casa hasta el jardín.
La madera aporta tacto y calidez a las líneas precisas de la arquitectura.
La piscina prolonga la terraza y el horizonte, llevando la mirada hacia el paisaje.
Los grandes elementos correderos llevan la luz al interior y abren el día a la terraza y al jardín.
Porches, comedor, patio y rincones de descanso forman parte del proyecto desde el inicio.
Las distribuciones y perspectivas fluyen entre la casa, la terraza y el paisaje.
Materiales, recorridos y luz mantienen su continuidad al cruzar el umbral. Por eso, pasar de la casa al jardín resulta completamente natural.
Las grandes aberturas y los volúmenes bien situados crean espacio sin convertir el tamaño en un gesto.
Sol, sombra y protección están equilibrados para disfrutar el exterior desde la mañana hasta la noche.
Los materiales continuos y las grandes correderas hacen desaparecer los límites siempre que el clima lo permite.
Los planos actuales, visualizaciones y detalles espaciales se comparten en la Private Preview tras una primera conversación personal.