Son Gual Hills está pensado para una vida con espacio para la familia, el descanso, el trabajo y el paso de las estaciones.
No concentrado en unas semanas de verano, sino pensado para un día a día que funciona igual de bien en enero que en agosto.
Empiezan con un último café fuera y terminan bajo las estrellas. Es entonces cuando Mallorca se convierte en vida cotidiana.
Educación, salud, deporte y privacidad están lo bastante cerca para formar parte natural de la vida.
Colegios y centros multilingües quedan a poca distancia de Palma, facilitando una vida familiar estable en la isla.
Las clínicas privadas y el hospital universitario de Palma son fácilmente accesibles, algo esencial para vivir aquí todo el año.
Golf Son Gual está a pocos minutos, junto con pádel, tenis, gimnasios, ciclismo y deportes acuáticos.
Baja densidad, grandes parcelas y vistas bien orientadas crean distancia sin convertir los muros en protagonistas.
La residencia puede ser refugio y base productiva a la vez. La luz, el espacio y la conectividad facilitan el cambio.
La infraestructura digital está preparada para videollamadas, trabajo en la nube y equipos internacionales.
Luz natural, estancias tranquilas y distribuciones flexibles permiten trabajar sin perder la sensación de hogar.
Palma mantiene conexiones durante todo el año con ciudades europeas clave. Los ocho minutos al aeropuerto hacen viables incluso las agendas ajustadas.
«Un hogar que no necesita verano para sentirse Mallorca.»
Son Gual Hills — Mallorca todo el añoUna visita privada permite comprobar cómo Son Gual Hills combina con naturalidad cercanía, retiro y confort cotidiano.